15/5/11

Dime quien te ama como yo, quien puede llenar tu corazón..♥♪



Me duele, todo esto me duele, la situación me puede.
Con el simple gesto de cerrar los ojos ya estoy pensando en ti, si, algo me dice que todo va bien, sonrío, con los ojos cerrados, entonces, si alguien me ve, pensará, “enamorados…Son tan predecibles…”
No se equivocaría, ni en que estoy enamorada ni en lo predecibles que somos, basta con echar un visual al mundo exterior, observar su cara, sus gestos, su actitud, y ante el amor solo se pueden adoptar tres actitudes:
La primera, la de los principiantes, su gesto más característico es esa tonta sonrisa, cada vez que él aparece te quedas embobada, tu corazón late queriendo aspirar a más, así una y otra y otra vez, muchas, demasiadas al día, de noche, son las canciones en tu reproductor de música las que te acompañan hasta altas horas de la mañana, canciones en las que hay esperanza, sabes que algún día será tuyo, y toda espera es buena mientras consigas lo que quieres, o eso dicen ¿No?
La segunda, la más frecuente, el gesto más característico, es dirigir la mirada al suelo, cuando él pasa, cuando lo ves, es la más conocida, quizás la fase intermedia, la fase, media entre locura amor y pasión. Cuando lo ves, sientes como un mecanismo se activa dentro de ti, si él es feliz, tu eres feliz, aunque esté con otra, aunque sus manos, sus besos, su mirada y sus te quieros no te pertenezcan, entones, llega la noche, atormentando cada espacio de tu interior, llenando de oscuridad lo que unos meses atrás era una luz ciega, conmovedora, y lo único que te recuerda a la fase interior es tu reproductor de música, no las canciones, ahora escuchas, esas en las que se confirman tus temores, tus dudas, esas que dicen que todo cuento tiene un principio y un final, y entonces, es cuando el reproductor de música se queda sin batería, dejando una frase en el aire, una frase que sin quererlo te hará reflexionar esas horas después, la madrugada y si consigues conciliar el sueño cuando te despiertes, ¡Que feliz serías si ese cuento hubiera empezado!
La tercera, a la que pocas personas llegan, esa entre locura, amor y obsesión, su gesto más característico es un suspiro, el aire que te sobra por alguien que te falta, por alguien que curiosamente nunca ha sido tuyo, no tienes el valor ni de mirarle a los ojos, te falta el oxígeno, intentas ser fuerte, pero todos ven como poco a poco te desmoronas, es triste ver como se agota tu esperanza sin poder hacer nada, es triste saber que la esperanza es lo último que pierdes y que ya la has perdido, si, pero más triste es tener que verlo todos los días de tu vida y que algo, quizás ese mecanismo que antes te decía que si él sonreía tu sonreías, te recuerde que has fallado, que le has fallado y que por ese error nunca tendréis una fecha, unos anillos, una canción, algo que os recuerde a tiempos mejores, vuestra historia se termina, se termina lo que para él no ha empezado, duele ser una más en su vida y que él no sepa que es toda tu vida, si, duele.
En ninguna se observa el amor correspondido, si eso, estaría en la primera, donde aún no somos conscientes de donde nos estamos metiendo, de a que nos comprometemos, donde no tenemos ni idea de lo que pasa alrededor.
Att: Carla♥

3 comentarios:

  1. Me encanta tu blog, es fantástico, chica :D
    Pásate por el mío, y dime que te parece Please ;)
    http://nada-de-tus-solo-yos.blogspot.com/

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  2. es lindisimo!

    mucha suerte!

    cami :)

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