30/6/12

"—¿Todavía lo querías? —Sí. Por eso lloraba cuando veía algo que me emocionaba, porque no podía compartirlo con él.-"

Llovía, ella estaba en el sofá, con una taza de café con leche humeante entre las manos mirando hacia un punto fijo en la ciudad, pensando, todo lo que pudieron haber sido, lo que nunca llegaron a ser y mil cosas más que puede imaginar pero que nunca logrará saber con certeza.
En ese mismo instante estaba mirando a una pareja, eran una abuela y su nieto de unos cinco años, ella escuchaba sus voces como si fueran murmullos, el chiquito le decía: "Abuela, hoy en el colegio nos han aprendido muchas cosas" y la abuela le respondía con una ternura increíble: "Amor, tú aprendes, ellos te enseñan", el niño, maravillado por la respuesta de su abuela le respondió: "Abuela, deberías ser profesora, tú sabes muchas cosas, ¿De donde las aprendiste?", la abuela, se agachó, miró al niño a los ojos y le respondió: "La vida me las enseñó, tú también las aprenderás, y yo seré tu profesora pero algún día tú tendrás que ser profesor también y transmitir tus conocimientos", el pequeño crío maravillado por las palabras de su abuela la abrazó y le dijo: "Abuela, te prometo que no te defraudaré, seré profesor y les enseñaré a todos mis alumnos tus palabras" Ella estaba viéndolos, pero desenfocados ya que por su mente pasaban miles de pensamientos, al escuchar las palabras que el niño dijo "No te defraudaré" ella solo pudo pensar en una cosa, en las veces que había defraudado a gente que quería, gente que amaba. Todos los días, defraudó a sus padres, a sus amigas, a sus amigos, a su novio, a sus abuelos, a sus conocidos, y lo peor de todo, se defraudó a si misma, decidió dejar de pensar por un rato y tomó un largo sorbo de la taza, el café, que hace cinco minutos estaba caliente había enfriado, cinco minutos, no se necesitaba más para que la temperatura de un café bajara, para que las esperanzas terminaran, para que una relación de años y años se fuera al traste, cinco minutos, entonces pensó en cuantos cinco minutos formarían su vida, en si alguno de esos cinco minutos serían cinco minutos de risas, de abrazos, de amor y supo que si, pero que aún tenían que llegar, decidió terminarse el café antes de que se quedara congelado, vestirse, tomar el primer bus que pasó enfrente de la parada de su casa, irse a la playa, mirar el mar, empezar de cero, renacer y ante todo, decidió tomarse 5 minutos de su día para hacerse feliz a ella misma.
Att: Carla♥


2 comentarios:

  1. Gracias por lo del final. Y pensar que no compartimos palabras y canciones (Jajajaja) antes, muchas gracias. Aquí estamos para animar siempre, siempre que lo necesites estaré aquí, y cuando no, también, en lo bueno y en lo malo. Un beso grande.

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    1. Es la primera "dedicatoria" que hago, que lo sepas eh y ya llevo un año aquí jajajaja
      Un beso y un abrazo para ti :)

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