31/8/13

Catástrofe.

¿Qué somos?
Dos funámbulas.
En el mismo hilo.
¿Y que es este hilo más que la vida?

Y así estamos, balanceándonos no solo sobre un hilo, sobre la vida misma, encima del abismo, a más de 5.000 metros de nuestros miedos más profundos.
Y sé que de caer, caeremos juntas.
¿Y sabes? Eso es lo mejor.
Que me da igual si es cielo o infierno, si Las Vegas o Nueva York, si elige Oslo o Bergen, me da igual si le tiene miedo a las abejas, y si es alérgica al pelo de los gatos, me da igual si le gusta más el kas de limón que el kas de naranja, si me dice que vaya, allí voy.
Como si se deja el mapa en el avión y nos encontramos a más de 9.000 km de casa perdidas en una ciudad que jamás hemos pisado.

Es extraño pero siento que si la tengo al lado ese es mi verdadero hogar.
Y que cuando me abraza no hay sitio para las dudas, los complejos se nublan, los miedos desaparecen.
Y es que desde que está aquí los monstruos se esconden, 'es la fuerza del amor, aunque lo complican todo.'
Y así.
Así quiero pasarme toda la vida.
Contigo.
Ponerte tiritas en cada herida.
Abrazarte después de cada pesadilla, o abrazarte antes y quitártelas todas.
Que estés ahí cuando caiga, y cuando me levante.
Compartiendo cada atardecer y algún que otro amanecer después de una noche de insomnio.
No puede ser tan complicado pequeña.
Y te juro que lucharé por ello.
Siempre, siempre tuya,
tu enana.



2 comentarios:

  1. La mayoría de las veces es reconfortante tener a alguien que sabes que va a estar ahí siempre, aunque esa palabra también es bastante utópica. Es bonito aunque no lo parezca compartir todo, los buenos y los malos momentos con alguien, porque eso te hace sentir menos sola, te hace librar y ganar una batalla más.

    Y si no tienes a ese o esa alguien siempre (ese siempre ya no es utópico), te quedará tocar el instrumento que tocas, los libros, disfrutar de la música escuchándola, los largos paseos sola sin estarlo, ya que, aunque no lo veas te acompañan los pájaros, las olas o los arboles porque la relación es cosa de dos, no sólo de ti, tu vida es simplemente tuya.
    También se pueden compartir esos momentos junto con animales, es de las mejores terapias que hay. Ellos te escuchan y sienten gracias a tu energía lo que sufre tu mente y cuerpo. Y aunque suene insignificante, un abrazo por ejemplo de un perro puede significar mucho para una persona tal como para salir adelante. Curioso pero cierto.

    Hermoso texto e imagen.

    Desde la otra pantalla y a saber donde me despido,

    A disfrutar de esos momentos fugaces con la persona que ames y te ame.

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    1. Una vez más, gracias por tus palabras.
      Aunque me resulten familiares...
      ¡Un gran abrazo!

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